Octavio Paz hombre en su Siglo


Octavio Paz murio en 1998, pero su legado literario prevalece y es la mejor noticia en este aniversario de su nacimiento. Iluminó al mundo con sus palabras, fue un poeta y un prosista docto; el premio Nobel fué el reconocimiento de un poeta, de sus poemas y de su pasión poética, como lo expresó en su momento Gabriel García Márquez.


El Jardín

El heliotropo con morados pasos
cruza envuelto en su aroma. Hay un profeta:
el fresno- y un meditabundo: el pino.


El jardín es pequeño, el cielo inmenso.
Verdor sobreviviente en mis escombros:
en mis ojos te miras y te tocas,
te conoces en mí y en mí te piensas,
en mí te desvaneces.

                                      Octavio Paz
                                       1914-2014

   “Todo lo que vemos o parecemos ver
                        No es sino un sueño dentro de otro sueño”

                                                                        Octavio Paz



Poeta, escritor, ensayista laureado premio de literatura. Su poema Blanco es increible.
Letras Libras publicó un análisis de: León Plascencia ñol


El poema es un conjunto de signos que buscan un significado, u ideograma que gira sobre sí mismo y alrededor de un sol que todavía no nace.
Al final de los rollos tántricos hay un espacio en blanco. Es la vacuidad", escribe Paz  " Cuarenta años de escribir poesía".


La vacuidad, El silencio.
El texto inicia en el comienzo, en "el decir originario" la luz que esta antes de la luz,  en lo que esta antes de todo, en la  "ante palabra."

El último verso dice: Da realidad a la mirada.  Dos palabras clave: realidad= sunyata=vacio=blanco= nada- silencio, y mirada  [ para los místicos  la mirada  es la salida hacia lo otro, el otro  "que se vuelve uno”.

Los signos que aparecen en la página lo corporizan., el poema se vuelve un  demiurgo .[ El constructor, el artificio]: nombra y aparece el mundo.Una de las representaciones del demiurgo es la cara de león: una deidad con cabeza de león encontrada en una gema gnóstica, en «La Antigüedad.



Blanco va del silencio y  vuelve a el.

El modelo fueron los rollos tantricos, cada vez que se desenrollan  se despliegan unas figuras, que son más que nada signos.




Blanco fue publicado por primera vez en 1967. Imprimirlo debe haber sido toda una odisea para su editor Joaquín Mortiz. Fue impreso en una sola página de 522 centímetros, como un gran acordeón, un códice o un pergamino, con tres tipos de letra.
Si la poesía, como la música, es un arte temporal (transcurre mientras la oímos), “Blanco” quería llamar la atención sobre las posibilidades del poema como un arte para abarcar el espacio. Cuenta con 14 poemas con vida propia que se potencian leyéndolos como tres grandes conjuntos o nueve o uno e incluso como un racimo de versos sueltos que danzan en la página blanca que se despliega ante nuestros ojos.
La complejidad del “Blanco”, como se ve, no es sólo por su temática sino por su propia estructura y su presentación: la arquitectura verbal de este poema literalmente se despliega ante nuestros ojos. Las palabras, los signos negros sobre la página blanca, transcurren ante nosotros. Podemos verlas y oírlas mientras las leemos. Sentir su resonancia y mirar los colores que alcanzan. Danza de signos sonoros y visuales. Imágenes y formas verbales. Rumor de sílabas, metáfora de la sangre. Palabras que incendian la carne y la imaginación. Palabras vivas como el cuerpo atravesado por el deseo.
El cuerpo del deseo es, en este poema, un río de fuego, del fuego primordial que palpita en nosotros. Presencia que arde y nos consume. Espejo de fuego que nos muestra con una danza de signos rojos y azules nuestro verdadero rostro.
El erotismo en “Blanco” es minucioso, es “el cuerpo de una leona en el circo de las llamas” y, a la vez, un “ánima entre las sensaciones”. “Blanco” anticipa la reflexión que casi treinta años después hiciera Octavio Paz en “La llama doble”, ese estupendo ensayo sobre el amor y el erotismo.


[ Fragmento]
caes de tu cuerpo a tu sombra no allá sino en mis ojos
en un caer inmóvil de cascada cielo y suelo se juntan
caes de tu sombra a tu nombre intocable horizonte
te precipitas en tus semejanzas yo soy tu lejanía
caes de tu nombre a tu cuero el más allá  de la mirada
en un presente que no acaba las imaginaciones de la arena
caes en tu comienzo las disipadas fábulas del viento
derramada en mi cuero yo soy la estela de tus erosiones
tú te repartes como el lenguaje espacio dios descuartizado
tú me repartes en tus partes altar el pensamiento y el cuchillo
vientre teatro de la sangre eje de los solticios
yedra arbórea lengua tizón de frescura el firmamento es macho y hembra
temblor de tierra de tu grupa testigos los testículos solares
lluvia de tus talones en mi espalda falo el pensar y vulva la palabra
ojo jaguar en espesura de pestañas espacio es cuerpo signo pensamiento
la hendidura encarnada en la maleza siempre dos sílabas enamoradas
los labios negros de la profetisa A d i v i n a n z a
entera en cada parte te repartes las espirales  transfiguraciones
tu cuerpo son los cuerpos del instante es cuerpo el tiempo el mundo\

pensado soñado encarnado visto tocado devanecido

La analogía, nos dice Octavio Paz, es la función mas alta de la imaginación, y puente entre lenguajes distintos: poesía, música y pintura.
A decir de Fernando del Paso, estaba dotado de una vista privilegiada, lo que veía lo veías mejor que muchos. Además dotado del privilegio de la palabra poética por excelencia, lo que contaba, sobre lo que habia visto, pocos lo podían superar.




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que ver! .....que oir!! que hacer con nuestro tiempo libre